Betina Sor

el espacio

el plano

el taller

textos

videos

bio

enlaces

 

textos


 

"Las bondades de la luz mala"

Por Luis Felipe Noé

Centro Cultural Recoleta, 1994. Muestra “El mito real-la luza mala” (fragmento).

 

 

Luz mala. Reverberación emanada de la tierra. Alma que se llena de temores. Mito que repercute en las sensibilidades y se incorpora a las realidades de este mundo. Este como muchos otros. El mito real pareciera ser propio de las sociedades más cercanas a la tierra. Pero la estructura mítica surge en todas partes. Hay muchos tipos de luces malas en la ciudad también. Si los sentimientos primarios pueden en su refinamiento hacer germinar civilizaciones notables, las luces peores son las que destruyen en nombre de la "civilización" en abstracto el proceso de elaboración mítica. Pero hay quienes saben, aún desde la perspectiva de lo urbano, detectar las reverberaciones emitidas hasta por la miseria más categórica. Pero también, es cierto que las vibraciones del alma son mayores cuando la tierra se relaciona más directamente con el cielo.[…]. Esta exposición enuncia a un grupo de jóvenes pero maduros artistas que saben entenderse con la realidad de lo mítico y con lo mítico de la realidad. Que lo vienen haciendo desde hace tiempo. Más aun, desde siempre. Que se han reconocido unos a otros en pos­tura artística de la misma familia sen­sible. Ninguno de ellos está centrado únicamente en la realidad ni tampoco en lo mítico, como lo hacen otros ar­tistas. Lo propio de ellos, lo que tienen de común es el encuentro entre esos dos elementos. Pero les interesa este punto como una toma de posición en el mundo artístico aunque, para ca­da uno de ellos, son distintos la proporción y naturaleza de esos encuentros, como también son diferentes sus puntos de origen.

Ellos son Enrique Collar, a quien aún en Buenos Aires lo acompaña el Paraguay de su infan­cia; Miguel, D'Arienzo, envuelto en su ensoñación pampeano‑porteña que planea por encima del tiempo; Carlos Gómez Centurión y Víctor Quiroga, que se nutren de sus contextos provinciales ‑San Juan para uno, Tucumán para el otro‑ vayan donde vayan, como quien en la valija lleva su origen; y Betina Sor, escultora que deja que el mito tome su lugar en los testimonios urbanos.